00:00Pero si hemos venido a la Quinta del Sordo es para contar que aquí, cuando ya se ha recuperado de
00:04la enfermedad, pero sigue todavía tocado, Goya empieza a pintar las pinturas negras.
00:09¡Hombre, por fin!
00:10Las famosas pinturas negras, al óleo, en las paredes del primer piso, en la Quinta del Sordo, con un par,
00:17dicen los que entienden de estas cosas, que son el resultado del aislamiento, de la sordera, de la última enfermedad
00:22y de su genialidad.
00:24Genio, genio.
00:24Aquí, en la Quinta del Sordo, Goya desayuna con Saturno devorando a sus hijos. ¡Qué buen rollo!
00:30Una metáfora del paso del tiempo, y uno de los cuadros más gores del siglo XIX.
00:36Goya recibe las visitas frente al duelo a garrotazos, así, para romper el hielo, que básicamente son dos tipos, dándose
00:43palos hasta hundirse en la Tierra. Metáfora sutil, lo justo.
00:47Pues sí.
00:47Y Goya, buen rollito, se acuesta con aquel arre. Porque con estos monstruos dibujados en la habitación, ¿quién se molesta
00:54en tener pesadillas? Ya te las dan puestas.
00:56Pues sí.
00:57Goya refleja en las pinturas negras su obsesión con la violencia, el caos y la locura como parte de la
01:03naturaleza humana.
01:04Todas las escenas se integran en la arquitectura sin marco, adaptadas a puertas, esquinas y vigas.
01:10Y ojo a la escala, que no son cuadritos, son figuras tamaño XXL.
01:15Te miran así como a la altura de los ojos. Esto no es arte decorativo, es convivencia forzosa que te
01:21obliga a aguantar la mirada.
01:24Goya no pinta para lucirse, pinta para encerrarse en sí mismo. Deja de buscar la belleza y empieza a enfrentarse
01:30sin anestesia a los demonios que lleva dentro.
01:33Deja de pintar lo que ve y empieza a pintar los monstruos que le miran a él. No pinta para
01:38exhibirlas ni para venderlas.
01:40En vida de Goya las pinturas negras no se conocen. No consta que se las haya enseñado a nadie.
01:46Goya ni siquiera las menciona en sus cartas a los amigos. Oye, es como si no existieran.
01:51Las pinta para sí mismo, para decorar la casa, para convivir con ellas.
01:55Son una conversación consigo mismo, un ejercicio de liberación personal, un autoexorcismo solo para sus ojos y para los de
02:03su leocadia.
02:04Para los niños y para su hijo Javier. También lo sentimos, ¿eh?
02:07Que ya te doy yo el autoexorcismo, convivir siendo niño con esas pinturas negras, ¿no? Vaya mal rol.
02:12Eso digo yo.
02:13Por otra parte.
02:14La verdad es que la quinta es un laboratorio emocional. Es lo que es. Es el lugar donde Goya deja
02:18de representar el mundo y empieza a desnudarlo.
02:30Cuando Goya se marcha al corral de los quietos, su hijo Javier hereda la quinta y hace lo que haría
02:36cualquier heredero sensato.
02:37Llamar a un colega de confianza para que mire qué narices hay en esa casa.
02:41El elegido es Antonio Brugada, pintor y amigo del difunto, que tiene el honor de levantar actas, ¿no?
02:48Y Brugada entra en la casa, mira las paredes, traga saliva y escribe, vale, esto es un señor comiéndose a
02:55su hijo, esto es una señora decapitando, y aquí dos viejos con cara de lunes eternos.
03:01Y cierra la libreta y empieza a poner etiquetas para que aquellos se entiendan.
03:06Saturno, Judit, dos viejos, nombres descriptivos, de catálogo, porque creatividad ya había suficiente en las paredes.
03:12Son los nombres que seguimos usando hoy porque sinceramente es que está muy buen puesto.
03:16De aquellos polvos sale el famoso inventario de Brugada, que viene a ser como el primer registro oficial de la
03:22existencia de las pinturas negras.
03:24Después, silencio.
03:25Bueno, durante décadas la casa queda cerrada, pasa de mano en mano y pasa más tiempo vacía que habitada.
03:31La humedad acampa a sus anchas, nadie limpia nada y las pinturas se van deteriorando poco a poco.
03:36Las pinturas negras se convierten en un rumor, en historia de vecinos, en leyenda urbana, en dicen que ahí dentro
03:42hay unos cuadros que dan miedo.
03:44Hasta que aparece un francés, siempre hay un francés aquí, siempre, Charles Iriarte, que visita la quinta, ve todo aquello
03:51y dice,
03:54En 1867 describe las pinturas negras en un libro sobre Goya y gracias a él el cotilleo local cruza fronteras
04:01y empieza a circular por los salones artísticos de toda Europa.
04:05Poco después llega Jean Laurent, hace 15 fotos de las pinturas negras y gracias a él sabemos cómo eran las
04:11pinturas y dónde estaban ubicadas.
04:12Porque sin sus negativos hoy estaríamos discutiendo, ¿Saturno estaba en el salón? No, eso estaba en la cocina. Ah, pues
04:18normal que se comiera el hijo.
04:21En 1873 entra en escena Frédéric Émile Derlanger, varón, banquero y coleccionista de arte.
04:29O sea, alguien con dinero, ojo clínico y poquitas ganas de montar un Airbnb.
04:34Y compra la quinta del sordo. A ver, que el tipo sabe perfectamente lo que hay dentro, no la compra
04:41por sus vistas al Manzanares, no, la compra porque dentro hay un tesoro abandonado.
04:48Su plan, es claro, salvar las pinturas, exhibirlas y si le sale bien la jugada, venderlas.
04:54Todo muy filantrópico, pero con beneficio industrial.
04:58Un año después, llama a Salvador Martínez Cubels, restaurador del Museo del Prado, y le encarga que arranque las pinturas
05:07negras de las paredes, que las pase al lienzo y empieza el true crime artístico.
05:13Rescate y cirugía mayor, sin anestesia, sin antibiótico, con espátula.
05:18Hoy esto nos parece una barbaridad, pero es que en su momento era lo que había.
05:23La única forma de evitar que las pinturas se perdieran era esta.
05:27Martínez Cubels separa la pintura del yeso de las paredes, que Goya había preparado con aceite, eso sí.
05:33Lo hace milímetro a milímetro, como despegar una pegatina de hace cien años.
05:37Madre mía, qué paciencia todo, ¿eh?
05:40Bueno, todo esto salva las obras, pero claro, deja cicatrices.
05:44Se pierden fragmentos, se alteran colores, algunas figuras salen tocadas y otras se salvan por los pelos.
05:51Se tapan grietas, se simplifican detalles y Goya pasa por el primer lifting de la historia del arte.
05:57Funcional, pero irreversible.
06:00Un poco el Ece Homo de Borja, pero en pintura negra.
06:02Un poquito, un poquito.
06:04El varón las presenta en la Exposición Universal de París de 1878, esperando que Europa se rinda ante aquel Goya
06:12oscuro y brutal.
06:13Pero la reacción es tibia, pasan desapercibidas, reciben críticas porque son repelentes.
06:21Demasiada violencia para el gusto del momento.
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