00:23Por supuesto a mi mujer, Alejandra, y a mi hijo, Darío, que no sé dónde está,
00:26estará por ahí seguro por tomarse mal. Gracias por ser mi compañera de vida, por aguantar todas las cosas que
00:36conlleva ser la mujer lintenista y sobre todo por estar siempre cuando más lo he necesitado y por darme la
00:42más bonita del mundo, que es nuestro hijo Darío. Gracias, Sandra, de corazón.
00:56Gracias.
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