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  • hace 1 día
Transcripción
00:08Hay viajes de los que simplemente ya no puedes regresar igual, en especial si viviste alguna
00:15experiencia paranormal, aterradora o hasta demoniaca. Muchas son las personas que dicen
00:23que en medio de la oscuridad, en aquellas carreteras desoladas, sus autos fallaron,
00:30sus radios emitieron sonidos extraños que los llenaron de miedo, o que algo que no pertenecía
00:37a nuestra realidad, se paró en medio de la carretera. Pero quién más para vivir el terror en carne propia
00:45que los traileros, choferes que sí o sí deben entregar una carga más, sin que el cliente sepa
00:53lo que en realidad ocurrió antes de recibir su mercancía. Sombras despiadadas, brujas siniestras
01:01o demonios que tienen sete almas para llevárselas al infierno, a la oscuridad o a donde nadie pueda
01:10salvarlas. Querida familia secreta, muy buenas noches. Me alegra mucho verte nuevamente por aquí,
01:18pero sobre todo agradezco mucho la gran oportunidad de acompañarte en tus actividades, en tus noches de
01:25desvelo, mientras estudias o intentas descansar. Esta noche tengo varias historias de traileros para
01:33ti, personas que tuvieron la desafortunada suerte de vivir experiencias más que paranormales en las
01:39carreteras. Así que pónganse cómodos y disfruten de este episodio. Si eres nuevo o nueva por aquí,
01:48sean bienvenidos. Te prometo que la vamos a pasar muy bien. ¿Están listos para esto?
02:10Sé que después de escuchar mi relato, muchos dirán que en mi lugar habrían tomado otra decisión,
02:17otro camino o simplemente ignorar lo que tenían delante. Pero déjenme aclarar que no es lo mismo
02:25opinar desde lejos que vivirlo en carne propia. Cuando el miedo se apoderó de mí me volví la persona
02:33más manipulable de todas. El mal hizo lo que quiso conmigo y me dejó vivir con eso atormentándome cada
02:41día. Hasta aquel tiempo había mantenido una vida lejos de cualquier situación, persona o trabajo que
02:50me hiciera cuestionar la manera en la que la llevaba. Me gustaba la tranquilidad y la paz que
02:56encontraba en mi casa viviendo únicamente con mi madre, con quien atravesé años muy difíciles.
03:04No la tuvimos fácil. Mi padre nos abandonó cuando yo apenas tenía meses de nacido. Desde entonces todo
03:12fue lucha. Para cuando los sucesos de mi relato ocurrieron, yo trabajaba como trailero y mi madre y
03:18yo habíamos alcanzado cierta estabilidad económica. Dábamos gracias a Dios por todo. La mala vida que
03:26tuvimos nos hizo mejorar y acercarnos a él. Nos volvimos más bondadosos pero no tenía idea de que
03:34todo eso iba a ser puesto a prueba y que no tendría manera de evitarlo. Todo comenzó con una extraña
03:43zona de la carretera que cada vez que la transitaba de madrugada. La radio comenzaba a fallar y los
03:49faros del tráiler se apagaban y se encendían con violencia. El motor seguía andando pero algo
03:57inexplicable sucedía en ese tramo. Jamás me detuve a saber qué era, pero ocurrió tantas veces que
04:05terminé por saber con exactitud dónde comenzaba y terminaba esa zona. Llevaba al menos así dos meses
04:14hasta que hubo una noche en que pasé ese tramo y tanto la radio como los faros funcionaron con
04:21normalidad. Pensé que aquella falla había terminado o desaparecido, pero me equivoqué. A lo lejos pude ver
04:31algo en medio de la carretera. Los faros la iluminaban de lleno. Esa fue la primera vez que
04:38me detuve en ese tramo, porque lo que veía era una mecedora para bebé. Quizás se trataba de una
04:45nueva modalidad de robo, pero no estaba vacía. Me quedé ahí pensando que de ninguna manera me iba a
04:52bajar del tráiler. Pero entonces, a pesar del ruido del motor y del cristal, escuché el llanto
05:00de un bebé proveniente de la silla. Lloraba con desesperación, como si estuviera sufriendo por
05:18algo. No era normal ni lógico encontrar a un pequeño ahí. Temía que fuera una trampa, pero también era
05:26incapaz de abandonarlo y seguir viviendo con esto. Bajé y caminé hacia la silla. Era un bebé, una niña.
05:35La cargué y sentí su calor. Su llanto se calmó apenas la tuve en mis brazos. Mientras la sostenía,
05:42la cabeza me zumbaba en todo momento, como si algo me la presionara desde los costados. Era un dolor
05:49soportable, pero me daba la sensación de mareo, sin alterar mi equilibrio ni mi vista. Aquello lo
05:55ignoré para concentrarme y sacarla de allí. Traté de llamar a la policía, pero mi celular se había
06:01apagado. No encendió, aunque yo sabía que no estaba descargado. Cuando tuve la mecedora entre mis manos,
06:10los faros comenzaron a parpadear. Y con miedo de que algo más perturbador pasara, caminé hacia la cabina,
06:17pero la puerta se cerró de golpe delante de mí, sin que nada ni nadie la tocaran.
06:23Al menos no por algo que yo pudiera ver. Comenzó a darme miedo. Y justo en ese momento,
06:31del lado izquierdo del monte comencé a escuchar susurros de personas. No estaba solo en ese lugar,
06:38pero cada susurro parecía acercarse. Entonces miré al otro lado del monte y a lo lejos vi las luces de
06:46una casa. Hasta el día de hoy, no sé cómo fui capaz de verlas en medio de todos esos árboles,
06:52pero se distinguían entre los troncos. No tuve tiempo para ponerme a pensar. Como la puerta del
06:59tráiler no cedía ni me permitía abrirla, decidí correr hacia las luces y probar suerte antes de que
07:05quienes me observaban se acercaran más. Esa noche todo lo que hacía parecía ser una muy mala idea.
07:12Aunque, siendo sinceros, lo peor aún me esperaba.
07:20Finalmente llegué a esa casa. La puerta no tenía seguro, así que la abrí entre. Apenas crucé el
07:29umbral. La puerta se cerró por sí sola, así como pasó con la de mi tráiler. Al divisar por dentro,
07:36me di cuenta de que había tres mujeres vestidas de blanco, inclinadas frente a una chimenea. Aquellas
07:44mujeres no se sobresaltaron al oírme y al verme. De hecho, cuando voltearon lo hicieron con calma. Me
07:51dio la leve impresión de que me esperaban, pues todo parecía preparado para que yo terminara en esa
07:57casa y con una niña entre los brazos. Fue ahí cuando comprendí que era una trampa, que me habían
08:06conducido hasta allí. Una de las mujeres me preguntó si tenía miedo. Mi respiración agitada y el abundante
08:13sudor eran prueba de ello, pero esa mujer disfrutaría cuando se lo admitiera. Comprendí que no eran personas
08:20comunes por la forma burlona con la que me miraban, pero también lo hacían con desprecio y con maldad
08:27al mismo tiempo. No le respondí, pero entonces la chimenea se encendió con un fuego más intenso. La
08:35leña que ahí había no debía ser suficiente para eso, sin embargo así pasó. A pesar de la distancia,
08:43comencé a sentir el calor golpeándome el rostro, pero a ellas no parecía afectarles. Entonces la
08:50más alta y de cabello oscuro, se plantó frente a mí para decirme. Uno de ustedes dos arderá en ese
08:58fuego, pero esa decisión solo la tomarás tú. Se refería a mí a lo que cargaba en mis brazos.
09:07Quería que eligiera entre entrar yo en el fuego o entregarles a la pequeña. De inmediato le dije que
09:15estaba loca, que me largaría de ahí. Fue entonces cuando aquellas tres mujeres soltaron unas carcajadas
09:23estremecedoras. Se miraban unas a las otras como si yo les hubiera contado el mejor chiste del mundo.
09:30Cuando lograron calmarse seguían sonriendo y así me dijeron que si tenía tantas ganas de irme que lo
09:37hiciera, pero que lo mejor era mirar primero por la ventana. Sin darles la espalda me acerqué y los vi.
09:44Se trataba de decenas de personas vestidas de blanco que rodeaban ese lugar. Había personas
09:51de todas las edades. Se veían tanto niños como ancianos y algunas de ellas sostenían a bebés entre
09:58sus manos. Rodeaban la casa en silencio y al parecer en círculo, mientras caminaban lentamente
10:06y miraban hacia mí. Todas aquellas personas debían ser los que susurraban del otro lado del monte cuando
10:14yo estaba en la carretera, pero jamás imaginé que fueran tantos. Cuando volví la mirada hacia las tres
10:22mujeres seguían esperando que yo tomara una decisión. Entonces comenzaron a manipularme.
10:30Me decían que nadie conocía a la pequeña, que si se las entregaba nadie se enteraría y que podía
10:37seguir con mi vida. Dijeron que eso sería rápido, que solo era cuestión de aventarlo a la chimenea y ya,
10:45así que cualquier sufrimiento o dolor sería muy breve. Todo aquello lo decían con una sensación de
10:52exquisitez en su mirada y en sus palabras. No dejaban de verla. Comencé a abrazarla con fuerza.
11:00No quería soltarla y ellas tampoco tenían intenciones de obligarme. Solo estaban ahí a la
11:05espera. Tiempo después me dijeron que si yo no escogía nada, entonces los de afuera nos arrojarían a los
11:14dos al fuego. Comprendí que si no elegía de alguna o de otra forma, los dos desapareceríamos. Como en
11:22estado de shock o completamente trastornado, extendí mis manos y la entregué. La más alta fue la que la
11:31recibió y una de las otras abrió la puerta de aquella cabaña y me dijo que me fuera. Pensé que
11:38la
11:38arrojarían delante de mí, pero no lo hicieron. Salí de la casa y las personas de blanco ya no estaban
11:44por ningún lado, aunque eran claras las pisadas que se veían. Antes de cerrar, la mujer que sostenía
11:53a la pequeña me dijo, todo hombre asustado es capaz de todo. Después cerró la puerta y cuando me iba
12:03alejando escuché por última vez el llanto de la pequeña. Segundos después las luces de la casa se
12:15apagaron. Comenzó a tornarse vieja y en ruinas. Estaba siendo víctima de alucinaciones que no
12:23entendía, así que sin atreverme a mirar otra vez atrás, volví al tráiler y por fin la puerta abrió.
12:31Pero aún seguía encendido. Desde ese día nada fue igual para mí, pero tengo dos explicaciones que me
12:39persiguen desde entonces. Semanas después, incapaz de vivir conmigo mismo, me confesé con un sacerdote
12:47y éste me dijo que el mal adopta formas egoístas, sucias y perturbadoras con tal de destruirnos y que
12:56quizá todo lo que me pasó. Posiblemente había sido acto del diablo, trampas que les ponen a la gente
13:05buena. Creo que lo dijo para hacerme sentir bien, pero cuando se lo conté a mi madre, ella dijo que
13:11seguramente eran brujas, que de algún modo me maldijeron y me hicieron ver lo que ellas querían
13:18que viera. Que quizás la bebé ni siquiera fue real, y por eso no la echaron al fuego. Pues su
13:25objetivo
13:26era demostrar que yo era capaz de dar la vida de un ser tan inocente solo por salvarme y obligarme
13:34a
13:34vivir con esa sensación tan escalofriante. La verdad es que no sé quién está en lo cierto,
13:41pero ninguna explicación me ha dado paz. Eso fue tan real. Cada día me sigo arrepintiendo de haberme
13:49detenido al ver esa silla mecedora. Debí seguir de largo. Ahora, cada vez que atravieso ese mismo
13:56tramo, quizás sea mi mente, pero escucho un ligero llanto en la cabina. Lo peor de todo es que por
14:03instinto
14:03busco y no encuentro a nadie. Y nuevamente el recuerdo viene a mi mente.
14:21Admito que contar esto no es fácil para mí, porque durante años no supe cómo hacerlo. Me quedé con
14:28tantas dudas y misterios sin resolver que temo dejarlos tan confundidos como yo. Pero lo que pasó
14:36es lo que pasó y aún sin respuestas. No deja de ser aterrador. Hubo hipótesis e indicios,
14:44pero todo concuerda con un aberrante hecho. Hay males en el mundo del que ninguna persona se puede
14:52defender, ni siquiera con una fe intacta hacia Dios. No es que yo sea el más creyente de todos,
14:59pero vengo de una familia donde se practicaban cosas como la brujería o otras prácticas. Mis
15:05padres quizás fueron los únicos que no, pero tíos, primos y abuelos fueron expertos en esas cosas y me
15:13hablaban de ellas desde que yo solo era un niño en cierto punto de mi vida. No tenía la certeza
15:21de
15:21que Dios existiera, pero la brujería, las maldiciones y la magia negra sí. Piensa fielmente que ese mismo
15:31mal se encuentra entre nosotros y esta historia lo prueba completamente. Por mucho que me esforcé en
15:39mantenerme lejos de todo eso, al final fue lo que me terminó marcando ya siendo adulto. Me parece
15:46irónico que la vida me permitiera escapar de aquello durante mi infancia para alcanzarme ya de adulto.
15:54Pasó hace cuatro años, era trailero y en mi mente no había otra cosa más que los planes de irme
16:00a
16:00vivir con mi pareja. Manejaba de noche pensando en qué cosas nos hacían falta y en tantas ideas para
16:07reducir gastos y ahorrar más. Sé que no hice nada malo ni merecedor de aquello, pero también fue
16:14mejor para mí pensar que cada cosa pasa por algo. Aquella noche, como les mencioné, pensaba en un juego
16:22de recámara que quería comprar cuando mi pareja y yo nos mudáramos para que lo estrenáramos juntos.
16:29Cuando vi unas luces intermitentes a lo lejos, un automóvil estaba detenido en medio de la carretera,
16:37quizás estaba averiado o con algún problema. Esa zona no era peligrosa, pero yo no era una
16:43persona confiada. Me detuve a unos metros del auto y toqué la bocina esperando a que alguien saliera,
16:50pero nadie respondió. Estaba listo para arrancar en caso de que se tratara de un engaño y de que me
16:57quisieran robar, pero nadie apareció. Todo se veía desolado y sombrío, así que intuí que la mejor
17:05opción era largarme de ahí, hasta que noté que se apreciaba a una persona en el asiento del
17:11conductor. Desde aquella distancia apenas distinguía detalles, pero había alguien al volante. Bajé con
17:19mi bate en la mano por si necesitaba defenderme y claro que no apagué el motor por si me veía
17:25la
17:25necesidad de regresar e irme rápidamente. Al llegar al auto, vi que al volante había una mujer con las
17:33manos aferradas a él. Estaba empapada de sudor y con la mirada fija en el parabrisas. Cuando me
17:40percaté, vi que lo peor era el líquido rojo que le manchaba tanto la ropa como el cuerpo desde la
17:46cintura hacia el cuello. En sus mejillas solo tenía salpicaduras. Le pregunté si estaba bien y qué le
17:54había pasado. Ese líquido claro que no era de ella. No tenía ningún golpe, ni tampoco estaba herida.
18:02Sus manos estaban completamente limpias. Entonces me miró y titubeó cuando me dijo
18:10«Tienen a mi hija y a mi esposo», señalando con el dedo hacia el monte del lado derecho de la
18:17carretera. En mi necesidad de saber qué pasaba le pregunté si se trataba de narcos, vándalos,
18:24sicarios o algo con lo que yo no debía lidiar. Pero ella solo repitió esa frase, esta vez haciendo
18:32énfasis en su hija. A pesar de mi poca fe, no podía abandonar a una niña en peligro y de
18:39solo
18:39pensar que en ese tramo yacía una niña, se me revolvía el estómago. Así que rápido saqué mi
18:47celular, llamé a la policía y les dije lo que pasaba y les di indicaciones para que pudieran
18:53encontrarnos fácilmente. Al colgar decidí que me metería en el monte en ese momento con la clara
19:00intención de ayudar a la pequeña. Por dentro, en mi mente, rojaba que se tratara solo de una o dos
19:07personas malas, aunque como habían sometido al esposo de la mujer, debía esperarme a algo más fuerte.
19:13Y lo era, más de lo que pude imaginar.
19:21Llegué a un claro donde tuve que esconderme entre un par de árboles y arbustos para no ser descubierto.
19:28¿Por quién? Bueno, delante de mí había varias personas vestidas de blanco como monaguillos. Y en
19:37el centro, arrodillado, estaba un hombre aterrorizado. Debía ser el esposo de aquella mujer. Pero a uno o dos
19:45metros de él se encontraba el origen de todo el terror. Pude ver a lo lejos a una criatura de
19:53pelaje
19:54negro, hocico, con dientes afilados y un cuerpo descomunal que respiraba con la fiereza de un toro. No
20:03lograba distinguir si su cabeza era la de un lobo o una cabra sin cuernos, pero con orejas enormes. Era
20:11algo antinatural. Si alguien me hubiera dicho que aquello era un demonio del infierno, lo creería
20:18directamente. Porque quizá eso era. Conocía las historias de los nahuales y jamás en mi vida escuché la
20:27descripción de uno como la criatura que tenía ante mis ojos. En silencio pude escuchar.
20:35Por favor, dejen a mi hija en paz. Se lo suplico.
20:40Que el hombre le rogaba a las personas y a aquella bestia. Ahí confirmé que sí era el esposo de
20:47la
20:47mujer. Pero lo que dijo no le sirvió de nada. Aquella bestia dejó caer su garra sobre su cuello y
20:56la
20:56herida terminó provocando un enorme charco de líquido rojo debajo del cuerpo que se desplomó en el
21:04piso. El cuerpo se sacudió durante unos segundos y luego quedó inmóvil. Esas personas esperaron
21:12pacientemente hasta que el hombre dejó de moverse. Y luego la bestia procedió a morderlo una y otra
21:20vez. No parecía alimentarse de él. Más bien era como si quisiera dejar las marcas de mordidas. Tal vez
21:28como una prueba. ¿De qué eso lo había hecho él? No lo sé. Los demás observaban en silencio con la
21:35indiferencia de quien presenta un rito conocido. Tuve miedo y me mantuve en silencio. Hasta que del lado
21:43opuesto de donde yo me encontraba. Atravesando el claro se escuchó el grito de una pequeña. ¿Qué le
21:51hicieron a mi papá? Aquello se mezcló con su llanto. Era la hija de la mujer y del fallecido. Nunca
22:01vi a la
22:01pequeña. Solo escuché su voz. Sin querer dejé escapar el aire que contenía. Me delaté. Primero volvió la cabeza
22:11a uno de los que vestían de blanco. Luego otro y así hasta que incluso los ojos de la bestia
22:17se
22:18enfocaron en mí. El cuerpo se me vació de fuerza. Sentí escalofríos. La criatura alzó el hocico y fijó
22:27en mí sus ojos que brillaban entre el pelaje. Cuando emprendí la carrera hacia la carretera, ni siquiera
22:35sentía las pisadas en el piso, ni el aire o las ramas o arbustos golpeando mi cara. Sentía una presión
22:43tan fuerte en mi cabeza, punzadas constantes en el pecho y no sabía si estaba respirando o no. Solo
22:50podía pensar en la palabra sobrevivir. Jamás escuché pasos detrás de mí, aunque en ese estado no escuchaba
23:00absolutamente nada. Cuando llegué a la carretera, los policías afortunadamente ya estaban ahí. Fueron
23:08ellos quienes me detuvieron a la fuerza porque, de no hacerlo, habría cruzado la carretera y seguido
23:15corriendo hacia el monte que se extendía en esa dirección. Al ver a más personas y creer que ya
23:21no estaba en peligro, me calmé un poco y me tiré al piso para poder respirar. Poco a poco, mis
23:27sentidos
23:28parecieron regresar. El aire ya llenaba mis pulmones y sentía calor, pero sudaba frío. Mis manos se
23:36sentían calientes y el mareo solo me pasó cuando bebía abundante agua. Tiempo después, los policías
23:43me interrogaron y les conté todo. Aunque, en cuanto a lo que vi en el monte, oculté lo de la
23:49bestia y
23:50dije que otras personas fueron las que se deshicieron del esposo de la señora. Que comenzaron a perseguirme,
23:57pero desistieron de atraparme. Y que sí, la niña seguía viva cuando escapé. Mostrar los documentos
24:06de la empresa y del tráiler fueron lo que me ayudó mucho, pero los policías me revelaron algo peor.
24:12Aquella mujer estaba muerta. Justo cuando estaban llegando, la vieron quitarse la existencia con un
24:21trozo de vidrio que apretaba en su mano. Rápidamente el líquido que manchaba su ropa
24:26terminó siendo suyo. No me di cuenta de la herida en el abdomen. Estaba oculta bajo su ropa y aparte
24:34no
24:35se supo si esa se la hizo ella u otra persona. El cuerpo del hombre fue hallado, pero por partes.
24:43Eso prefiero no describirlo. En cuanto a la niña, jamás se supo de ella. Por mucho que buscaron
24:51perdieron el rastro que se tenía y con el tiempo todos desistieron. Como dije, no sé en qué rayos
24:58estaba involucrada esa familia. Y digo esto porque en la casa de aquella pareja encontraron una habitación
25:06dedicada a un culto satánico. Como si esa familia perteneciera a una secta. Algo salió mal o quizá
25:15pagaron el precio. Tal vez fue eso. Pero también pienso que hay algo más porque en el maletero del
25:22auto encontraron vestimentas blancas como las que tenían las personas que yo vi. Puede ser que hayan
25:28sido parte de eso. Pero en cuanto a por qué les hicieron eso, solo Dios lo sabe. Lo que todavía
25:36me inquieta es que algunas noches, entre sueños, recibo gritos o llamadas de auxilio en las que
25:44aquella mujer me repite. Tienen a mi hija.
25:58He pasado incontables noches pensando si aquello que me pasó me lo merecía. O si la otra persona
26:06era culpable y tuvo su merecido. Suena egoísta, egocéntrico y quizás descarado. Eso lo sé. Pero
26:14aún no puedo dimensionar las consecuencias que recibimos por hacer de las nuestras. Solo Dios o
26:20el diablo saben cómo hacen sus cosas. Esto en caso de que aquello haya venido de alguno de ellos. Y
26:27si
26:27no, espero que Dios me ampare el día de mi muerte. Soy trailero, casado pero no felizmente. Cada día me
26:37toca fingir con mi esposa que estoy a gusto y que esa es la vida que tanto deseaba. Quizás así
26:45sea,
26:45pero hay algo que me impide disfrutar de todo eso como lo hacía antes. Algo terrible y que seguramente
26:51provoque yo mismo. Por caer en esa tentación a las que todos estamos expuestos. A la que francamente
26:59pocos hombres son capaces de resistirse. Esto ocurrió hace nueve años. Llevaba ya unos cuantos
27:06como trailero y para entonces claro que era feliz. En ese tiempo también mi esposa era maestra. Los
27:13horarios de ambos nos permitían pasar tiempo juntos durante el día o en la noche, dependiendo de los
27:19viajes que me asignaran. Daba gracias a Dios por eso. Era devoto a la religión hasta que el pecado
27:26tocó mi puerta y no precisamente la de mi casa. Aquella noche estaba conduciendo tranquilamente
27:34cuando de repente el motor de mi trailer se apagó. No hizo ruido ni nada. No me puse nervioso ni
27:42me
27:42asusté en lo más mínimo. Acababa de pasar un pequeño pueblo y desde ahí podría regresar caminando
27:49y pedir ayuda. Pero eso no fue necesario. Bajé y revisé yo mismo para ver cuál era el bendito
27:56problema. Mi padre fue mecánico. Me enseñó muchas cosas y eso me permitió solucionar también otras.
28:04En cuanto terminé y regresé a la cabina. Tocaron la puerta del copiloto como si fuese una casa.
28:11Estaba por encender el motor pero me detuve pensando en quién podría ser. Sobre todo a esa hora.
28:17Me estiré para abrir y abajo estaba una hermosa chica rubia con una chaqueta de piel, falda y medias
28:26de malla. Era muy atractiva. Mi primera impresión fue pensar que era una trabajadora nocturna. Quizá lo
28:33era pero no se presentó de ese modo. Subió, comenzó a coquetearme y me sedujo ahí mismo en la cabina
28:41hasta que pasó lo que tenía que pasar. Casi no hubo intercambio de palabras. Solo placer y el egoísmo de
28:49haberme olvidado de que en casa me esperaba una linda mujer a quien había llevado al altar para
28:55unirnos en presencia de Dios. Ese pecado debía ser imperdonable. Y si es que hasta ese momento Dios me
29:03protegía de todo mal. Después de eso dejó de hacerlo. Aquella chica se llamaba Susana. Jamás me
29:11cobró un peso y desde entonces comenzamos a tener una relación a escondidas. Nos veíamos siempre en
29:17el mismo lugar donde nos conocimos en las afueras de su pueblo. Cada noche su olor se quedaba en la
29:24cabina. Me sentía doblemente feliz hasta que noté que las cosas estaban a punto de cambiar de un modo
29:31imposible de anticipar. Llegó una noche en que no pensaba en verla, aunque pasaría por su pueblo de
29:38todos modos. Había rechazado su invitación por un detalle que mi esposa había tenido conmigo.
29:44Irónicamente la quise respetar. Cuando pasé por aquel lugar donde siempre estacionaba el camión,
29:51sentí un mal presentimiento y al mirar por el parabrisas vi una sombra con forma humana parada
29:59en medio de la nada, erguida como si estuviera esperando a alguien pacientemente. Me detuvo unos
30:06cuantos metros adelante pensando que quizás mi mente me había jugado una mala pasada, pero aquella
30:13imagen me heló de nuevo. Como no venía ningún vehículo detrás de mí, retrocedí para mirar nuevamente y la
30:20sombra seguía ahí pero rápidamente me dio la espalda y comenzó a adentrarse en el oscuro monte. Esa es
30:29cena fue como si se hubiera difuminado en la oscuridad. El corazón se me aceleró tanto que
30:35tuve que obligarme a respirar tranquilamente. No sé cuánto tiempo pasé ahí, pero mi vista seguía
30:41clavada entre los árboles esperando a que de alguna manera volviera a aparecer, pero ni yo mismo sabía lo
30:48que haría si eso llegaba a pasar. Por fortuna todo terminó ahí, al menos esa noche. La imagen de esa
30:56cosa nunca se borró de mi mente. Por momentos esperaba que solo se quedara ahí, en un avistamiento
31:03paranormal en la carretera oscura, pero nunca imaginé lo que me esperaba. Aún así, yo no dejé de estar
31:11con Susana. De hecho, al día siguiente me di cuenta de que mis ganas se habían intensificado y por buena
31:17que fuera mi esposa conmigo. Eso no lo detenía. Nuestro encuentro iba a darse sí o sí. Momentos
31:26después, Susana y yo estábamos en la cabina con todas las luces apagadas, incluidas las de seguridad
31:34y las intermitentes, porque era claro que no quería que nadie nos descubriera. Por fortuna tampoco bloqueábamos
31:41el paso de la carretera, pero en medio de aquella emoción vi nuevamente aquella sombra y todo síntoma
31:49de placer o de felicidad se terminó, porque pegada a la ventana del copiloto estaba aquella sombra con
31:56las manos pegadas al cristal. Ahí me di cuenta que en realidad se trataba de algo paranormal, porque el
32:04vidrio no se empañaba porque aquello no respiraba. Susana se dio cuenta en cuanto me quedé mirando a
32:12esa cosa fijamente y soltó un grito. No sabíamos qué hacer. Parecía una persona cubierta por una
32:20oscuridad espesa que apenas dejaba distinguir el contorno de su rostro. No distinguí sus ojos,
32:27pero sentí que no se observaba. Nuestro terror se intensificó cuando la puerta del copiloto se abrió
32:33sin que esa cosa usara las manos, porque estaban a la vista. Por puro instinto me aparté aún más de
32:42Susana y esa cosa la tomó por el pie y la sacó de la cabina con una facilidad tremenda, como
32:50si ella
32:50no pesara nada. De inmediato salté de la cabina para ayudarla, pero cuando lo hice ya se estaba adentrando
32:57en el monte. Esa cosa no solamente era fuerte, sino muy rápida. Nada de aquello parecía real,
33:05pero tenía que actuar en ese momento. Así que tomé una linterna de entre las cosas que guardaba
33:11en el tráiler y comencé a adentrarme en el monte. No quería abandonarla y mucho menos perderla.
33:20Avancé en la dirección en la que aquella cosa se la había llevado. Me guiaba por sus gritos,
33:26pero llegó un punto en el que cesaron por completo y perdí toda la orientación. Me di cuenta de que
33:32me
33:33había alejado demasiado del camión y que en ese momento volver era mucho más sensato que seguir
33:39en aquella búsqueda. Por un momento mi mente me hizo pensar que si ella ya no gritaba, era porque
33:46quizás ya no respiraba. O se había desmayado o ya era demasiado tarde. Entonces alcé la linterna hacia
33:55un punto entre los árboles y el haz de luz cayó sobre aquella sombra, que para ese momento ya no
34:03era ninguna sombra, sino un cuerpo. Mi luz no la atravesó, sino que dejaba en evidencia que esa
34:10cosa estaba ahí. Su pecho se alzaba con una respiración tan rápida y trabajosa. Y en ese momento
34:18lo supe, debía correr por mi vida o moriría ahí mismo. No vacilé en dar la vuelta y regresar al
34:25tráiler. Escuchaba pisadas fuertes detrás de mí y unos jadeos roncos, como si aquello también corriera
34:32a su límite sin detenerse. Quizás el miedo hizo que no me cansara o que no lo notara, pero se
34:39trataba
34:40de algo de vida o muerte después de todo. Cuando salí de entre de esos árboles, me lancé a la
34:46cabina
34:47desde la puerta de copiloto que seguía abierta y rápidamente la cerré y la aseguré de golpe.
34:53No me molesté en ver si esa cosa estaba afuera o si se quedó entre los árboles mirándome. Encendí
35:00el motor y arranqué con la vista hacia el frente, pensando que eso quizás me daría seguridad ante
35:06el miedo que ya me dominaba. Físicamente salí ileso de ahí, pero no por dentro. Susana no volvió a
35:14aparecer. Jamás supe si en su pueblo fue reportada como desaparecida o tiempo después encontraron su
35:22cuerpo. Intenté vivir con normalidad, pero cuando pasaba por ese tramo, intentaba hacerlo a gran
35:29velocidad. Solo miraba hacia el frente, intentando no observar aquella zona por donde la había perdido.
35:37Desde entonces no volví a ver a mi esposa con los mismos ojos. La seguía amando, sí, pero yo sabía
35:44que había sido la razón por la que una buena mujer perdió la existencia. Eso suponiendo que no le pasó
35:52algo peor. Espero que no. Aquello que dije al principio sobre ella fue porque en un acto de
35:59egoísmo me atreví a pensar que quien buscó y se interpuso en nuestro matrimonio había sido ella y
36:06quizá por eso pagó el precio. Pero sé que fue una estupidez. Si esa noche dejé de buscar a Susana
36:14fue
36:14porque sabía que iba a correr el mismo destino y que si llegaba a salvarme sería por pura suerte. Sé
36:23que
36:23también merecía partir esa noche con ella o que por lo menos mi esposa me dejara para ser feliz. Eso
36:30es lo
36:30que tortura mi mente todos los días. Merecía morir con ella. Me siento tan culpable de lo bien que la
36:39pasé
36:39y la estoy pasando a pesar de que hice esas cosas malas. No sé por qué sucede pero la vida
36:47no deja
36:47de sonreírme aunque ya no lo disfruto. Todavía espero encontrar la paz que perdí aquella noche pero
36:55cuando sueño con Susana, aquella escena siendo arrastrada por algo que no distinguía, siempre se interpone.
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