Caracol, en Puerto Morelos, Quintana Roo, lo que ha generado preocupación entre pescadores y prestadores de servicios turísticos.
Especialistas analizan el fenómeno para determinar si está relacionado con la descomposición masiva de sargazo y la consecuente reducción de oxígeno en el agua, aunque hasta el momento la causa oficial no ha sido confirmada por las autoridades locales.