El mundo del espectáculo ha recibido con tristeza la noticia del fallecimiento de Sam Neill, el actor neozelandés cuya mirada cálida y talento versátil conquistaron a generaciones de cinéfilos. Neill murió este lunes a los 78 años en Australia. Su familia informó a través de un comunicado que, aunque su partida fue "repentina e inesperada", el actor tuvo la fortuna de morir libre del cáncer que lo había aquejado en los últimos años.
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