Pamplona ha vivido este viernes una de las carreras más vibrantes de lo que va de fiestas. El cuarto encierro de los Sanfermines ha estado protagonizado por los astados de la ganadería gaditana de Álvaro Núñez, que por segundo año consecutivo han recorrido las calles del casco antiguo dejando momentos de gran emoción. A pesar de la espectacularidad y la tensión en varios tramos, el balance médico ha sido relativamente benévolo: "se han producido nueve incidencias, ninguna de ellas por asta de toro", aunque finalmente "seis corredores han sido trasladados al Hospital Universitario de Navarra (HUN)". La manada rompió con fuerza desde los corrales, marcando un ritmo frenético que sorprendió a los cabestros. Uno de los factores determinantes de este encierro fue que "los toros ganaron la partida de la cabeza de la camada a los cabestros, con un sprint inicial en Santo Domingo que no alcanzaron los mansos". Esta situación permitió ver carreras de gran calidad en los primeros metros, aunque también provocó alcances importantes. Al llegar a la curva de Mercaderes, los dos ejemplares negros que comandaban el grupo impactaron contra los tablones. En ese punto, la falta de experiencia de algunos participantes generó situaciones de riesgo, ya que "un grupo de mozos, sin correr y mal colocados, recibieron un golpe tremendo". A partir de ahí, los bueyes retomaron el liderazgo de la manada, aunque los toros siguieron manteniendo distancias entre sí, facilitando que los mozos encontraran huecos en la calle Estafeta. Uno de los momentos más destacados de la mañana se produjo cuando la velocidad y la aglomeración provocaron caídas masivas. En la mitad de la calle Estafeta, "las caídas se concentraron formándose un montón que los toros evitaron saltándolo con una nobleza increíble". Un incidente similar se repitió en Telefónica, donde un toro castaño que se había quedado rezagado "cayó sobre una serie de corredores que también estaban en un montón formado en el margen izquierdo". Afortunadamente, el animal recuperó la verticalidad y entró solo al ruedo sin arremeter contra la multitud. El Servicio Navarro de Salud ha detallado la situación de los seis trasladados. Entre los heridos con pronóstico reservado figura un hombre de 65 años, natural de Córdoba, con "fracturas costales que se ha hecho en la plaza de toros". También permanece con pronóstico reservado un corredor de Bizkaia de 39 años que ha sufrido un "politrauma, fractura en el tobillo" en Mercaderes, y un vecino de Zizur Mayor con un "trauma en la cadera" producido en el tramo de Santo Domingo. Otros traslados incluyen casos de menor gravedad, como un joven de 23 años con un esguince en Mercaderes y un hombre de 34 años, procedente de Madrid, con una "distensión en el tobillo izquierdo con crepitación en el maléolo externo". Además, se atendió a un mozo de Jaén con una "deformidad en la muñeca izquierda". La jornada taurina se completará esta tarde en la plaza de Pamplona, donde "una terna de lujo se anuncia esta tarde con los toros de Álvaro Núñez: Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado".
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