00:00Donald Trump ha vuelto a amenazar a España. Ha pedido cortar el comercio y suspender todas
00:04las visitas a nuestro país porque considera que Pedro Sánchez es un socio terrible y
00:09un caso perdido. No es la primera vez que el estadounidense amaga con torpedear las relaciones
00:14comerciales con España, pero el contexto escogido, la cumbre en Ankara, evidencia una
00:19tensa relación y deja en el aire la posible reacción de un presidente volátil en el
00:23fondo y en las formas. Pedro Sánchez no se ha tomado en serio estas amenazas. Argumenta
00:28que todas las decisiones comerciales están subordinadas a Bruselas y tiene razón, pero
00:33la capacidad del estadounidense de hacer daño a España o a cualquier país puede ser mucho
00:37más sutil y dañina. Por ejemplo, puede coaccionar a las empresas estadounidenses que operan en
00:43nuestro país, limitar a las compañías españolas en la concesión de trabajos públicos o incluso
00:48bloquear la venta indirecta de componentes norteamericanos. Eso sin contar con las represalias que pueda
00:53tomar en las bases de Morón y Rota, como ya ha anunciado que hará con otras europeas.
00:57Muchos ven en la actitud de Donald Trump la llamada teoría del loco que popularizó
01:02Richard Nixon durante la guerra de Vietnam. Consiste en proyectar una imagen de dirigente
01:06imprevisible, capaz incluso de lanzar un ataque nuclear para llevar al adversario al límite y
01:12obligarle a ceder. En este caso, como suele decirse, no hay que tomar cada palabra del
01:16estadounidense al pie de la letra, pero sí, al menos, tomárselo en serio.