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  • hace 15 horas
En el centro norte de Venezuela el 24 de junio, no solo colapsaron estructuras de concreto, se tambaleó también, la certeza de un futuro que, apenas en la Navidad de 2025, se vislumbraba una ciudad próspera. El artista plástico Omar Cruz, sobreviviente de un edificio de San Bernardino de Caracas, relata desde el borde del abismo la lucha entre el instinto de supervivencia y el pánico al ver derrumbarse la residencia que estaba enfrente de sus ojos. En pleno sismo, el poeta Eduardo López encontró, en lugar de terror, una revelación: la compasión como única respuesta posible ante la fragilidad. Desde el umbral de su propia casa, su voz no clama por lo perdido, sino que se convierte en faro para otros. "No hay palabras", dice, "solo estar allí y sentir que uno está también metido entre los escombros". A pocos días de este doblete sísmico, los cultores populares, lejos de la resignación, revelan que su oficio sirve como herramienta contra el alivio ante el dolor. Su alegría no es evasión, están convencidos de la cultura como gobierno que debe guiar la resurrección de una patria que se niega a morir, piedra por piedra, verso por verso.

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Transcripción
00:19El sismo se acudió cada rincón de Venezuela y los cultores no fueron la excepción.
00:26Entre el derrumbe de espacios culturales y la interrupción de sus oficios, la comunidad artística resistió y respondió.
00:36Desde músicos hasta pintores, convirtieron la emergencia en crónica visual y sonora.
00:44Su labor, más que estética, se volvió un testimonio nacional. Veamos.
00:54El 24 de junio, dos terremotos devastaron el centro norte de Venezuela.
01:00El artista Omar Cruz sobrevivió estando en un piso 17, viendo derrumbarse su mundo mientras luchaba por su vida.
01:10Se raja la pared. Cuando se raja la pared, me voy entonces hasta la terraza.
01:18Yo tengo una terraza allí y me pongo en el borde de la ventana porque no paraba el terremoto en
01:29su agresividad.
01:32Entonces lo que dije fue, bueno, yo no me voy a morir con estos escombros.
01:37Yo me voy a tirar para abajo de un piso 17 donde yo vivo.
01:41Y mientras estoy pensando esto, esperando que se empiece a caer, veo hacia el fondo y veo que se están
01:47derrumbando los edificios de aquí de San Menardino.
01:51Y ahí, bueno, sí entro un poquito de miedo.
01:54Lo primero que se me vino a la mente, bueno, cuando estaba ahí en el momento llevando los golpes del
01:59terremoto, fue decir adiós mundo cruel.
02:04Esto se va a caer. Ahí fue cuando salí.
02:07Luego cuando pasó, me fui, pues, yo estaba en chore y sin camisa porque estaba trabajando en mi computadora, dibujando
02:16como siempre.
02:19Y, bueno, estoy vivo. Gracias, señor. No pasó nada. Jamás me imaginé la magnitud de lo que había ocurrido.
02:30Pero sí tenía el reflejo, pues, de que había visto cómo cayeron esos edificios.
02:37Inmediatamente me vestí, me puse una camisa y salí.
02:41Recuerdo dos guacamayas que nos impresionaron, no a mí solo, sino a muchas personas.
02:45Ese era el momento en que se había desplomado este edificio.
02:50Dos guacamayas revoloteaban sobre el edificio, circularmente, en el mismo área.
03:01Y gritaban, gritaban, gritaban y gritaban.
03:05Y volaban y se paraban por allá.
03:08Pero sí, recuerdo haber visto esas guacamayas y ya muchísimas personas nos impresionó, pues.
03:13Es imposible hablar, por ejemplo, ahorita del 2026, sin hablar del 2025.
03:23¿Por qué?
03:24Porque cuando creíamos que todo iba tan bonito, ¿verdad?
03:29Que todo estaba como consolidándose.
03:33La Guaira estaba hermosa, Caracas iba para adelante con sus luces, sus cosas.
03:38Pasamos, yo creo que la mejor Navidad.
03:44Pasamos, la mejor Navidad pasamos en el 2025.
03:51Y teníamos una promesa hermosa de un 2026 más próspero todavía.
03:57Y nos llegó el 3 de enero, comenzando el año, comenzaron nuestras desgracias.
04:05Que tengan la seguridad el mundo entero, que nosotros los artistas plásticos vamos a seguir el ejemplo de nuestros libertadores,
04:16de nuestros ancestros.
04:18Que después de tantas batallas, de tantas guerras, se levantaron.
04:23Igual nosotros nos vamos a levantar.
04:25Yo creo que llegó la hora de que nosotros los artistas plásticos, digamos, la cultura ahora sí es gobierno.
04:32En el vértigo del sismo, el escultor Eduardo López no solo enfrentó la fuerza de la naturaleza, habitó su propia
04:41fragilidad.
04:42Desde el umbral, su voz revela al artista que transforma el terror en compasión y el escombro en luz compartida.
04:52Entendí que era un temblor, era un temblor hasta ese momento, pero después que pasé, el salir del cuarto se
05:01convirtió en un terremoto.
05:02Que fue el cambio.
05:04Entonces, sí, entendí, hay una cosa que pasa cuando uno está presente.
05:12No, no está pensando en otra cosa, sino que estás ahí.
05:16Que es que cuando estás presente, totalmente presente, no hay miedo, no hay angustia.
05:21No sentí miedo, hice algo que internamente yo sé que debo hacer en ese momento.
05:28Es como diríamos, me encomendía a Dios.
05:34Una palabra que yo digo internamente, no puedo decir al mundo.
05:40Y me quedé debajo del dintel o debajo de la puerta.
05:45Y me paré y sentí fue eso, compasión.
05:49Y cuando uno cultiva, busca ese cultivo de la compasión.
05:55Por eso dice, su padre dice que Alá es más compasivo.
06:01Es porque tú no tienes palabras, ¿qué vas a decir?
06:04¿Qué vas a expresar?
06:07¿Qué vas a hacer que tu mente intervenga?
06:10Tu intelecto va a decir, bueno, los materiales en ese momento no hay palabras.
06:14Solamente estar allí y sentir que, oye, uno está también ahí dentro, metido entre esas, entre los escombros.
06:24¿Qué hacemos?
06:25Bueno, un poco de alegría para los niños.
06:28Sientan eso, la alegría que tenga un país que los abraza y la alegría.
06:34No los guarden solos, no estamos solos además.
06:37Los abraza en la alegría, los abraza en el amor y la alegría de sus artistas infantiles, sus artistas populares.
06:48Porque somos culturas populares y les brinda lo mejor que tenemos nosotros.
06:52Y nos ponemos la alegría, nos ponemos el corazón de Dios y decir, bueno, de ese corazón hay que hacer
06:58ilusión y alegría.
06:59Porque yo puedo escuchar, que alegre hoy, que vayan de luchar sin restregarle en la cara la tragedia.
07:06Cada temblor nos recordó lo frágil de nuestros huesos y lo fuerte del espíritu, anidado en otras piedras y otros
07:14huesos.
07:16Ahí está la prueba de que sin compasión ni amor no podemos vivir encima de la piel del planeta.
07:25Los cultores no huyen del abismo.
07:28Sus voces, frágiles y eternas, son el primer ladrillo de la memoria que reconstruye una patria entera.
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